GASTROSOFÍA, PACKAGING Y OTROS PLACERES

Es la propia gastronomía la que nos ha enseñado que la presentación de un producto es fundamental.

Sotin (Alemania) 1851

Le Chevalier de Lelly sienta las bases del concepto de Gastrosofía, describiéndola como la ciencia de los apetitos, los gozos y los sentimientos. Una combinación de placer y conocimiento.

Un gourmet es una persona entendida en gastronomía o aficionado a las comidas exquisitas; se supone que un gourmet no disfrutará sólo de la comida de mejor calidad, sino que también mostrará interés por cuestiones artísticas y culturales.

Roma 1986.

Mc Donald inaugura una filial en plena Piazza di Spagna; en protesta a este hecho y al concepto fast- food tiene lugar una manifestación encabezada por periodistas y personajes de la cultura italiana.

Como consecuencia de esta manifestación nace el movimiento slow-food, que viene a reivindicar el concepto de gastrosofía en contra de la estandarización del gusto en la gastronomía, un movimiento actualmente activo y reconocido por la FAO.

El mundo entero 2016.

Un sin fin de palabras junto al adjetivo gourmet nos son sumamente familiares: Healthy gourmet, hamburger gourmet, revista gourmet, tiendas gourmet, gourmet experience, mercado gourmet, receta gourmet, gin tonic gourmet…

El marketing se apodera de la palabra gourmet porque comprende muy bien que el hedonismo sigue muy de moda. El placer de la comida y la bebida es lujo, es experiencia, es disfrute y es cultura.

Da igual los siglos que hayan pasado, nos sigue gustando tanto disfrutar de la comida y la bebida como a Le Chevalier de Lelly.

Las marcas y el marketing han entendido que tenemos una relación muy distinta con la comida durante la semana que los fines de semana o los momentos de ocio, y por ello la palabra gourmet describe ese conjunto de productos, lugares y experiencias que van más lejos de la alimentación diaria.

Gourmet hoy trata de qué comes, cómo te lo comes, dónde te lo comes y con quién te lo comes.

Y si es cierto el dicho  “somos lo que comemos”, no lo es menos que aquel que dice “la comida entra por los ojos”.

Es la propia gastronomía la que nos ha enseñado que la presentación de un producto es fundamental.

Por ello podemos hablar de packaging gourmet o packaging gourmetizante.

El estuche o cofre ayuda a reforzar la historia de marca, a mostrar su valor diferencial y de exclusividad, ayuda a crear marca de lujo.

Necesitamos envolver nuestro producto en una caja que hable por nuestro vino, nuestro champagne, nuestro aceite, o nuestro chocolate etc, etc…

Necesitamos dejar una huella en la mente de nuestro consumidor para que al pensar o ver nuestro producto le evoque un sabor, un olor, un momento, un lugar… de esto va el lujo.

En Salinas nos gusta “cocinar” igual que a un gastrósofo, teniendo en cuenta las texturas, la combinación de contrarios, los colores, la forma, la composición… cada pequeño detalle cuenta para contar la historia de un producto hecho con el mayor de los cuidados.

En definitiva de esto trata el packaging gourmet, de poner nombre y apellidos a una determinada “experiencia de lujo”.


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